Etiquetas

, , , , , , , ,

Vale 2015 grande.

……..#BREVIARIO

.

Valeria Correa Fiz


La autora Ana Llurba.

‘La Puerta del Cielo’ (Aristas Martínez, 2018) es la primera novela, breve y de estilo impecable, de la escritora argentina Ana Llurba (Córdoba, 1980), afincada en Barcelona. Estamos ante una distopía terrorífica que transcurre a lo largo de una semana en la Nave, el refugio construido por un autoproclamado profeta y su acólita para salvaguardar a su rebaño: un reducido grupo de adolescentes que, en su rol de fieles, vivirán atrapadas en una escasez material constante, obsesivas rutinas litúrgicas y el amenazante asedio del exterior. Sin embargo, todo ese calvario se justificará con una promesa: la llegada del Segundo Advenimiento, que conducirá a Estrella y al resto de las “fieles hermanas” a la felicidad eterna, La Puerta del Cielo. La atmósfera es cruda y absorbe la atención del lector hasta asfixiarlo en un final por completo inesperado, tanto para Estrella, la protagonista de la novela, como para los lectores de esta historia.

Valeria Correa Fiz entrevistó a su autora para ‘El Asombrario’.

Por VALERIA CORREA FIZ


¿Cuál es la génesis de la historia que cuentas en esta novela?

Venía leyendo y releyendo muchas novelas y cuentos protagonizadas por adolescentes y también de narradores desconfiables como Merricat Blackwood en Siempre hemos vivido en el castillo. Cuando un día paseando por el mercado de Les Encants me encontré con un libro que se llama Los extraterrestres en la Biblia. Tuve un momento “eureka”.Soy obscenamente curiosa y así como me fascinaba leer Selecciones de Reader´s Digest y absolutamente todo lo que se me cruzara en el camino de chica, también suelo hojear libros sobre temas paranormales, sectas, experiencias místicas, viajes astrales etc, me di cuenta de que esa tesis, que estuvo de moda en los setenta, con las teorías de Erich Von Daniken sobre antiguos dioses alienígenas y que también recuperaron las olvidables precuelas de Alien, podría ser un contexto para situar a la protagonista, una adolescente con una perturbadora relación con la realidad, y cuando llegué a casa me puse a bocetar las primeras escenas.

Y, en general, ¿qué temaste interesan especialmente, sobre qué te surge escribir?

Qué difícil responder esta pregunta. Tendría que escribir mucho más para saberlo. Aunque una buena amiga me dijo que casi siempre vuelvo a las adolescentes, la sexualidad  y la religión, de diferentes maneras, en mis cuentos, también.

Leemos en la contraportada que La puerta del cielo“(…) enhebra en su ocurrente trama una ecléctica tradición literaria, inspirada por aquella célebre broma de Jorge Luis Borges de que quizá la metafísica no sea más que un subgénero de la literatura fantástica y, por lo tanto, la religión lo sea de la ciencia ficción”. ¿Qué autores y/o novelas tenías en mente a la hora de escribirla?

Tal como lo enuncias aquí, la famosa broma de Borges, aunque me acordé de ella mientras escribía la novela. También está omnipresente el escritor de culto Rafael Pinedo que escribió tres novelas brevísimas y tremendas. Pensé la novela como la cuarta novela que él podría haber escrito, como si yo fuera una especie de médium a lo Lizzie Doten (risas). Además, están presentes todas las lecturas de los dos inviernos en que estuve muy focalizada en ella: Aurora Venturini, Joy Williams, Shirley Jackson, Blake Butler… Ah, también leí La habitación de Emma Donahue, una novela algo resultona, inspirada un caso de secuestro. Además me encantó la película Canino de Yorghos Lanthimos y su trabajo antropológico con el lenguaje (como en la mítica escena donde el único hijo varón de la familia piensa que un zombie es una florcita amarilla).

El libro tiene momentos de una violencia espeluznante. Las mujeres presas en la Nave son de una ingenuidad y sumisión alarmantes, lo que permite el maltrato y los abusos. ¿Crees que la novela retrata ciertos estratos sociales donde el abuso y la violencia de género campean a sus anchas?

Mientras la escribía no pensé para nada en la denuncia de la violencia de género sino en lo que era coherente para los personajes en ese mundo de alienación y encierro que tiene sus propias reglas. Me pegué a un pacto básico de la ficción especulativa pero en clave realista: “Las reglas del mundo son…” y las seguí al pie de la letra, sobre todo, con la protagonista. Dudé si se me había ido un poco la mano con la crueldad cuando algunas amigas me dijeron que le parecía una historia muy oscura y hasta sádica. Otra amiga me dijo que la retrajo a las mujeres secuestradas, torturadas y desaparecidas por las dictaduras latinomericanas en los setenta. Eso es lo fascinante de acabar un libro y soltarlo, es como un espejo negro donde cada uno encuentra lo que quiere.

Mientras leía tu novela, pensaba en Emily Dickinson, cuya obra poética gira en torno a los mismos temas queLa puerta del cielo: religión, reclusión, deseo, identidad, y  muerte. Tú también eres poeta, ¿te gusta la obra de la poeta estadounidense, ¿crees que puede haber influido temáticamente a la hora de componer esta novela?

Sí, la conozco pero no la he leído tanto y me avergüenzo bastante. He leído más a Whitman o a Edgar Lee Masters. Me encanta que hayas hecho esa relación, tan imprevisible para mí. Como decía antes, el libro es de los lectores y lo que la ficción les activa.

¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

Tengo un poemario que anda dando vueltas por varias editoriales, un libro de cuentos casi listo y el borrador de una segunda novela que empecé el invierno del año pasado.

.