Etiquetas

, , ,

Jaime Andrés De Castro nace en Barranquilla, Colombia, en 1993. Desde 1999 vive en Milán. Publica su primer libro de poemas en 2016, “¡Afuera todos saben vivir!”. Colabora con el colectivo poético Bibbia d’Asfalto y crea en 2017 la antología “Aleppo c’è”, para apoyar el trabajo de Medicos sin Fronteras durante la guerra en Siria. En 2019 se clasifica segundo en el campeonato nacional LIPS – Lega Italiana Poetry Slam. En el mismo año publica su segundo libro “Angolo nullo” con Miraggi Edizioni. Trabaja para difundir la poesía a través del Poetry Slam y otros tipos de eventos con el grupo “La Compagnia delle Indie”.

Perfectamente bilingüe, escribe en español e italiano; esta doble formación cultural ha agudizado su sensibilidad hacia las realidades más duras del mundo actual, aquende y allende mares y océanos. Su mirada particular representa  la sociedad y la historia en su realidad ; en el poema que aquí publicamos, sirviéndose de ambos idiomas, Jaime se expresa en un lirismo esencial y muy evocador que siempre te invita a  reflexionar .  Un poeta con su voluntad  es toda una esperanza de armonía y entendimiento entre mundos sólo aparentemente antitéticos y ajenos.


Estas manos

Estas manos
son hijas de mi madre,
del Tercer Mundo, de la guerrilla
y de los secuestros, del milagro económico
y turistico, de la paz hecha
y no respetada.
Estas manos
son hijas de mi abuela,
de los Andes, de las capitales a casi tresmil metros de altura,
de la mitad del mundo y de los golpes fallidos.
Estas manos
nacieron de las ruinas
de la Ciudad Perdida, de la Batalla de Flores,
de los primeros carnavales, de la salsa cubana
y de los vals coloniales, de los ritmos
de los tambores africanos, de los dioses
y de los primeros pueblos descubridores de las Americas,
diezmil años antes de Cristo.
Estas manos
son Maafa, son fruto del Comercio,
de los cuerpos como mercancía, de las cadenas
al rededor de los tobillos, de los funerales,
de las controversias sobre las razas
y de los retos de los primeros navegantes.
Estas manos
son consecuencia de violaciones,
de genocidios olvidados
y hoy celebrados, de homicidios
y migraciones, esclavitud
y subordinación politica,
son desendencia de los conquistadores
y de los campesinos,
de los italianos, de los arabes, de los gitanos,
del Tigris y del Éufrates, del río Amarillo,
de Pearl Harbor, del gulash y del patacón,
de Simón Bolivar Libertador de America,
de Cristobál Colón,
de la Niña, de la Pinta, de la Santa Maria,
del sueño de El Dorado,
del idioma oculto de los Incas,
del cuerpo acostado de Pablo Escobar
sobre los techos de Medellín,
el 2 diciembre 1993.
Estas manos
son el resultado del dolor
y del amor, caos y casualidad,
fueron fustigadas
e infligieron condenas,
sufrieron la grande historia
y vivieron entre las personas sin nombres,
estas manos han rezado
dioses diferentes en idiomas diferentes,
han apretado otras manos mías,
recogido comida, cavado tierra
y buscado el camino hacia casa.
Estas manos
no tienen lugar de origen,
estas manos
han olvidado
y han sido olvidadas,
son recuerdo de quien se salvó,
estas son ruvidas manos de memoria.
Estas manos
llegan desde lejos
pero siempre estuvieron aquí.

Queste mani

Queste mani
sono figlie di mia madre,
del Terzo Mondo, della guerriglia
e dei rapimenti, del boom economico
e turistico, della pace fatta
e subito smentita.
Queste mani
sono figlie di mia nonna,
delle Ande, delle capitali a quasi tremila metri,
della metà del mondo e dei colpi di stato falliti.
Queste mani
sono nate dalle rovine
della Ciudad Perdida, dalla Batalla de Flores
dei primi carnevali, dalla salsa cubana
e dai valzer coloniali, dai ritmi
dei tamburi africani, dalle divinità
e dai primi popoli scopritori delle Americhe,
diecimila anni avanti Cristo.
Queste mani
sono Maafa, sono frutto della tratta,
dei corpi come merce, delle catene
attorno alle caviglie, dei funerali,
delle dispute sulle razze
e delle imprese dei primi navigatori.
Queste mani
sono conseguenza di stupri,
di genocidi dimenticati
e oggi celebrati, di omicidi
e migrazioni, schiavitù
e dipendenza politica,
sono discendenti dei conquistadores
e dei campesinos,
degli italiani, degli arabi, dei gitani,
del Tigri e dell’Eufrate, del Fiume Giallo,
di Pearl Harbor, del gulash e del patacón,
di Simón Bolivar Libertador de America,
di Cristoforo Colombo,
della Niña, della Pinta, della Santa Maria,
del mito di El Dorado,
della lingua segreta degli inca,
del corpo steso di Pablo Escobar
sui tetti di Medellín,
il 2 dicembre 1993.
Queste mani
sono risultato del dolore
e dell’amore, caos e caso,
hanno preso frustate
e inflitto condanne,
hanno subito la grande storia
e vissuto fra le persone senza nome,
queste mani hanno pregato
dèi diversi in idiomi diversi,
hanno stretto altre mani mie,
raccolto cibo, scavato terra
e cercato la strada di casa.
Queste mani
non hanno un luogo d’origine,
queste mani
hanno dimenticato
e sono state dimenticate,
sono ricordo di chi si è salvato,
queste sono ruvide mani di memoria.
Queste mani
arrivano da lontano,
ma sono sempre state qui.


Nando Pozzoni