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Alfio Garozzo


Tema del día (18/4/2018) : PASCUA


1. PASCUA ALEMANA de Gloria Rolfo

Yo la Pascua la paso siempre en Alemania con mi hijo menor que vive allí. 
En Alemania, la Pascua se celebra en modo un poco diverso que en Italia; por ejemplo no se come el huevo de chocolate y tampoco el dulce con forma de paloma pero se come el conejo de chocolate. El viernes, el día que según la tradición cristiana fue crucificado y murió Jesucristo, es fiesta. 
Pero la cosa más diferente es que la fiesta se vive sobre todo en casa, se sale poco, seguramente por una cuestión climática porque hace  frío y llueve casi siempre.

2. PASCUA de Iris Menegoz (*) (**)

Mi padre era comunista. Mi madre agnóstica. Mi hermana dedicada a disfrutar su vida de joven guapa. Yo, sola, desde mi primera infancia, sentía el encanto de la iglesia y de la religión.
Iba a la misa cada domingo. Hacía la comunión, me gustaba el olor del incienso, la música del órgano y los cantos sagrados. El domingo de ramos siempre traía una rama de olivo que mi madre, por costumbre, ponía sobre un cuadro de la sagrada familia que estaba colgado encima de la cama de mis padres.
El día de Pascua significaba quitarse con alivio la malla de lana que picaba la hostia e ir a misa con un vestido nuevo. O mejor dicho, con un vestido de mi hermana readaptado. El día de Pascua significaba también esperar el huevo de chocolate de la tía Juana, que no siempre llegaba.
Pasaron los años. A los dieciséis me enamoré como una loca.
Perdí mi inocencia y con ella la fe.

3. LOS PEQUEÑOS POLLITOS AMARILLOS de Jean Claude Fonder

—Mamá, ¿por qué en los cestos de regalo para la fiesta de Pascua hay pequeños pollitos  amarillos?
—¡Qué sé yo, Carlitos, porque son lindos! El amarillo queda bien con el color del chocolate. ¿No crees?
—Pero no se comen. Entonces, ¿qué relación tienen con los huevos?
—Los pollitos nacen de los huevos que ponen las gallinas. Cuando se preparan los cestos, se ponen huevos enteros y huevos rotos de los que han salido los pollitos.
—Entonces, hay un pollito en cada huevo, —dice Carlitos.
—Sí, es verdad.
—Mamá, dile a las campanas que vuelven de Roma que me traigan solo un conejo de chocolate, no quiero huevos.

4. EL RITUAL de Adriana Langtry

Sucedía siempre de la misma manera. Llegaban las Pascuas y él desaparecía. Ante esta actitud algunos de sus conocidos fruncían el ceño, decían que era una fuga, un modo de escaparse del mundo. La mayoría, en cambio,  lo tomaba como una más de sus rebeldías, lo que no significaba que la aceptasen de buen grado.
Lo cierto es que si bien todos estaban acostumbrados a esta especie de ritual que él mismo había instaurado durante las fiestas de primavera, no pasaba año en que su desaparición no sorprendiera incluso al séquito de familiares y amigos. 
Sucedía siempre de la misma manera. Llegaban las Pascuas y él  recogía sus pocas pertenencias y a otra cosa, se alejaba de todo,  de-sa-pa-re-cí-a. Qué importaba si algunos lo llamaban fuga, para él era una resurrección. 

5. LA FLOR DE PASCUA de Luigi Chiesa

Estaban matando el cordero el domingo de Pascua, un macho sano y de un año de edad según las prescripciones de orden sagrado. Se inmolaba al final del día y por la noche se cenaba todos juntos terminando hasta con los  huesos, sin dejar un trozo de carne. En el rincón del jardín debajo de un árbol de flor de Pascua había una parrilla para asar el pobre animalito que balaba sin cesar. Mientras tanto, pasó por allí un mendigo que sacó de su talega un pedacito de pan duro. El cocinero le dijo: 
—Si esperas a que la carne esté cocida puedes sazonar el pan con el humo que exhala en el aire el asadero. 
El pobrecito respondió: 
—Todo lo que me has dicho está muy bien, pero ahora ¿qué como? 
—Por ahora conténtate solo del olor de la brasa porque el corderito aún está vivo y es suficiente solo para nosotros. 
En ese momento, el pordiosero se abalanzó hacia él tirándole en el pecho un cuchillazo y mientras le mataba, gritó: 
—İYo soy el de las felices pascuas! 
Al suelo lanzó unas monedillas recogidas cuando mendigaba el mendrugo. 
—¡Es el pago por la matanza! 

(*).. Micro ganador premio Tapañol
(**).. Micro ganador premio Biblioteca