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JEREMY MANN (1979, EE UU)

Tema del día: EROTISMO


LA MORDIDA de Laura Pollachini

Fui una letra de tango para tu indiferente melodía.
Julio Cortázar

Masticaba lentamente. Sus labios, húmedos y voluptuosos, se movían como al compás de un arrastrado y apasionado tango. Una música imaginaria acompañaba sus manos, que de vez en cuando agarraban la copa de vino para beber pequeños sorbos y dejando entrever los dientes y la lengua. Su forma de comer era tan erótica que ella imaginó esos labios por encima de su piel, devorándola y desgarrando sus tejidos. Que esa boca la mordiera y explorara cada nota de su cuerpo, que la abriera y la cerrara como el bandoneón de una lenta melodía argentina. Que el placer fuera tan intenso, hasta perder el norte y la respiración.

EL BAILE de Luigi Chiesa

Por primera vez lo vio bailando, se movía en el salón como si fuera el rey del baile. Tenía los labios un poco pintados y las cejas maquilladas, la camisa blanca recién planchada. Movía la cintura mientras el sonido se desarrollaba con los instrumentos de la orquesta, no estaba escuchando nada, no veía a nadie, solo un montón de gente que tenía mucha pinta y se refregaban entre ellos en nubes de sudor. Era el único con duende y se percibía de cadera para abajo, la música se paró un rato, la luces se encendieron y las miradas se cruzaron.

OLEAJE de Raffaella Bolletti (*)

Estoy aquí en la playa sentada al borde de mis recuerdos, esperándote, mientras el mar sigue levantando olas que se rompen en la orilla. Cierro los ojos y mis oídos perciben el suave sonido del vaivén de las olas, el aliento de la espuma. Se levanta el viento y el oleaje se hace más fuerte. Se acelera mi corazón, adaptándose a este ritmo. Ya no sé si es el viento que acaricia mi piel o si son tus labios, ya no sé si es el ir y venir de las olas o si es tu cuerpo que se une al mío.

LA BELLA DURMIENTE de Iris Menegoz

Lupe estaba esperando que el despertador liberara su sonido insistente.
Era lunes.
Su día preferido.
La peluquería estaba cerrada y ella ya saboreaba aquel día dedicado a sí misma.
Pero otra cosa tenía el lunes para Lupe y su compañero Gabriel.
Los dos, para empezar bien la semana habían inventado un juego. Una especie de rito tierno y excitante que llamaban “La bella durmiente”
Gabriel después de haber apagado el despertador se acercaba a Lupe que dormía (o más bien fingía dormir), y besándole los ojos cerrados le susurraba al oído “Duerme Princesa, no abras los ojos, es un sueño”. Al mismo tiempo sus manos largas llenas de ternura y sabiduría, acariciaban sus pezones que de golpe se trasformaban en garbanzos oscuros. “Es un sueño mi amor, sólo un sueño. No te despiertes”. Seguía diciéndole mientras le besaba el vientre, los muslos y el sexo ya mojado.
Lupe se dejaba hacer el amor en silencio con su cuerpo que parecía inerme pero con todos los sentidos excitados por la sensualidad que Gabriel le transmitía. Era un amor breve, silencioso, hecho en una especie de duermevela. Un sueño.
Antes de levantarse, Gabriel le besaba los labios húmedos. “¡Hasta pronto Princesa!”
A veces Lupe advertía el ruido del agua de la ducha, el murmullo del café, el cierre de la puerta, pero generalmente se dejaba caer en un sueño tranquillo gozando del olor de su piel mezclada con la de Gabriel.

ESCALOFRÍO de Marie Louise Bockholtz

Estoy acostada sobre una especie de camilla. Tengo miedo. No sé lo que va a suceder. Una sombra se acerca a mí. Siento su presencia cerca. Él tiene algo en sus manos. El frío me produce un escalofrío. ¿Está bien lo que he pedido, lo que he querido? Ya he pagado por eso. ¿Y si no funciona esta sesión de acupuntura?

ÉL de Jean Claude Fonder

Cuando despertó el hombre desnudo estaba todavía allí, en la cama tumbado, poderoso e inmóvil.  El calor era sofocante. Una luz cobriza filtraba a través de las persianas. Le gustaba mirarse en el espejo del guardarropa. Estaba al lado de la cama y reflejaba un cuerpo escultural y brillante de sudor. El aire que removían dulcemente las palas del ventilador acariciaba sus senos orgullosamente erguidos. Echó una mirada licenciosa sobre él, sonrió y se puso rápidamente y en silencio sus vaqueros y su camiseta. No quería perder el olor del hombre que estaba pegado a su cuerpo. Recuperó su bolso Hermés y se fue.

EROTISMO FASE PRIMERA de Graziella Boffini (**)

Lo toco.
Delante y detrás.
Acerco mi nariz. Lo husmeo.
Adoro su olor, tan especial. Me siento invitada por su perfume.
Con la yema del dedo exploro su piel, quiero quitársela. Disfruto de una pierna. El muslo, tan fuerte, pero al mismo tiempo tan sabroso.
Acerco mis labios, mis dientes. ¡Mhhhh!
Siempre me ha gustado el pollo asado.

UNA NOCHE DE VIERNES de Lema

Una noche de viernes salimos varios amigos de fiesta, ya tarde, no se como, me encontré en una taberna tomando una cerveza, ensimismado y tal vez un poco triste. Una sonrisa morena y bella me sacó de mi mismo; ¿puedo beber de tu jarra? yo respondí que mejor tornábamos otras porque ésta ya casi estaba apurada, pedí que nos sirvieran otras, que bebimos en silencio sólo mirándonos, al acabarlas dijo, tomándome de la mano, Vamos. Y salimos a la calle, Vamos a tu casa porque no quiero que sepas donde vivo y sobre todo no se te ocurra enamorarte de mi.
Por la mañana desapareció mientras yo dormía sintiendo aún su aroma.
Por la tarde llamó a mi puerta y volvió a hacerlo la siguiente tarde.
Y luego desapareció para siempre.


Tapañol, el club de los amigos del Instituto Cervantes de Milán, organiza el miércoles, cada quince días, un aperitivo  en el BAR ITALIANO DE PECK.
Contemporáneamente se organiza un concurso de “Microrrelato, copa en mano”  así llamado porque no nos tomamos en serio. No es un concurso de literatura o de español. Nos divertimos. Los publicamos en esta sección.

(*).. Micro ganador
(**) Micro elegido por el público del día de libro 2017